El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, visitó Villa de Vallecas el pasado 10 de septiembre con motivo del inicio del curso académico. Estuvo en la Escuela Infantil Municipal José Gómez Gil, situada en la calle Embalse de Pinilla, acompañado por el delegado de Políticas Sociales, Familia e Igualdad, José Fernández, y por el concejal del distrito, Carlos González Pereira.
Durante la visita, pudimos conocer que el Ayuntamiento de Madrid supera este año por primera vez los cien millones de euros de inversión en la ‘vuelta al cole’. En concreto, invertirá este curso escolar 2025-2026 un total de 102 millones de euros, una cifra histórica con la que financiará las 76 escuelas infantiles municipales, el incremento presupuestario de la beca infantil plus, diferentes programas de conciliación, de apoyo socioeducativo o de prevención del absentismo y obras de mantenimiento en los centros. Así, el presupuesto se incrementa en 6 millones de euros con respecto al curso anterior (un 6 % más).
«La conciliación es uno de los elementos fundamentales para poder mejorar la calidad de vida y aumentar la natalidad», dijo el alcalde en su visita, y agregó que las escuelas municipales cuentan «con el presupuesto más alto que se ha destinado en la historia del Ayuntamiento» porque son imprescindibles para «facilitar la vida de las familias».
También conocimos que este curso se estrena la beca infantil plus, una evolución de la beca infantil que el Ayuntamiento de Madrid puso en marcha en el curso 2019-2020 para apoyar en el pago de la matrícula, el comedor y las mensualidades a familias con menores de 0 a 3 años escolarizados en centros privados. La novedad es la mejora en el proceso de pago, que permitirá que las familias reciban la ayuda cada dos meses y no al término del curso escolar, evitando así que tengan que anticipar el dinero. Para ello, el Consistorio ha contratado a una entidad colaboradora que agilizará estas gestiones. Cada familia recibirá una aportación de 118, 220 o 385 euros mensuales en función de la renta per cápita anual de la unidad familiar de los beneficiarios, establecida en un máximo de 30.000 euros.


