Octubre se ha convertido, de unos años a esta parte, en el mes del “Halloween”, pero… ¿De dónde viene esa (no) tradición española, que ahora todos los niños celebran? Lo primero que debemos saber es que, lo que sí es tradición por generaciones es el Día de Muertos, que tiene raíces profundas en las culturas mesoamericanas —como las de los pueblos nahuas y mayas—, que concebían la muerte como una etapa del ciclo de la existencia y mantenían lazos simbólicos entre vivos y difuntos. Tras la llegada de los españoles y la instauración del catolicismo, esta tradición indígena se sincretizó con el Día de Todos los Santos y el Día de los Fieles Difuntos, dando origen a la festividad que hoy conocemos: una conmemoración llena de simbolismos.
Para quienes quieran saber más, este año en Madrid, la Fundación Casa de México vuelve a abrir al público su Altar de Muertos, del 4 de octubre al 9 de noviembre con la temática “Cabaret El recuerdo”, inspirada en los cabarets mexicanos de principios del siglo XX. Además, la capital acoge múltiples actividades que acercan esta tradición a públicos diversos: talleres de papel picado, festivales culturales como el Topali Fest y propuestas inmersivas como “El Andén de los Muertos” en la estación fantasma de Chamberí, que transforma el metro en un escenario de calacas, ofrendas y música para recrear la conexión entre el mundo de los vivos y el de los muertos.
En la Comunidad de Madrid, aunque no existe una festividad institucional equiparable a la mexicana, algunas iniciativas locales han convertido la ciudad en un referente creciente de esta tradición. La Casa de México es el epicentro de la conmemoración, en colaboración con el Ayuntamiento de Madrid y espacios culturales que promueven esta herencia en contextos educativos y gastronómicos. Restaurantes, mercados y museos también se suman con altares, menús especiales o actividades para públicos escolares, reforzando la difusión de la cultura mexicana desde un enfoque intercultural.
Aunque Halloween y el Día de Muertos tienen orígenes distintos —el primero en las tradiciones celtas y anglosajonas, el segundo en rituales indígenas americanos—, en Madrid se vive cada vez más una sinergia entre ambas. Este 2025, muchas actividades mezclan el terror lúdico de Halloween con la riqueza simbólica del Día de Muertos: disfraces y calaveras, pasajes del terror y altares tradicionales, conciertos y talleres infantiles coexisten en un mismo calendario. Espacios como el Parque de Atracciones ofrecen zonas de miedo extremo y espectáculos familiares, mientras que “El Andén de los Muertos” se convierte en un punto de encuentro entre lo festivo, lo ritual y lo escenográfico, reflejando cómo Madrid transforma lo global en tradición propia.

