El Hospital Universitario Infanta Leonor, perteneciente a la red sanitaria pública de la Comunidad de Madrid, ha implementado un proyecto de reorganización integral de los almacenes del bloque quirúrgico, con el objetivo de mejorar la eficiencia operativa, optimizar la disponibilidad de materiales y reforzar la seguridad en el entorno quirúrgico.
El proyecto, que ya se ha implementado en tres almacenes del bloque quirúrgico y se extenderá a cuatro más en las próximas fases, ha afectado a 809 referencias de un total de 1.360 productos. Esta intervención estratégica de la Dirección Gerencia, que no ha interferido con la actividad quirúrgica programada, ha sido impulsada de forma coordinada por la Dirección Médica, la Dirección de Enfermería y la Dirección de Gestión.
Este proyecto ha sido posible gracias a la especial dedicación y esfuerzo de la Subdirección Médica y de la Subdirección de Gestión, al compromiso de la encomienda de Gestión de Quirófano, y la participación fundamental de la supervisora de Área Funcional, la supervisora de Recursos Materiales, la encomienda técnica de Enfermería en Traumatología, el Servicio de Suministros, especialmente el responsable de la reposición de material de Quirófano, y Servicios Generales.
En concreto, se ha centrado en la modernización y reorganización de los sistemas de almacenamiento, implantando el sistema de doble cajón con lectura de código de barras y preparando la infraestructura para futuras mejoras mediante radiofrecuencia, lo que abrirá la puerta a una gestión aún más automatizada. Esta nueva disposición facilita una reposición más rápida y precisa de las existencias gracias a su integración con el sistema logístico Nexus, así como un manejo más seguro de los materiales y de sus caducidades.
El doble cajón es un sistema “Kanban” diseñado para facilitar el control del stock y asegurar la reposición oportuna de los insumos de diferentes almacenes hospitalarios. Este sistema funciona con dos contenedores por cada tipo de material. A medida que se consume el primero, el segundo queda como stock de seguridad, y se activa automáticamente el proceso de reposición. La solicitud se realiza mediante una etiqueta digital con código de barras, que es escaneada por el personal y enviada al Servicio de Suministros. Esto garantiza que los materiales estén siempre disponibles en cantidad suficiente y sin riesgo de caducidad.
Además, la gestión de estos almacenes se realiza conforme al método FIFO (técnica de gestión de inventario que establece que los productos que ingresan primero al almacén son los primeros en ser utilizados).
Entre las principales ventajas de esta gestión óptima de espacio y materiales se encuentra la reducción de tiempos de búsqueda de insumos, la disminución del desperdicio por caducidad, y una mejora significativa en la accesibilidad y organización del material, lo que contribuye directamente al aumento de la satisfacción del personal sanitario y a un flujo de trabajo más ágil en quirófano. Además, la cercanía del material al punto de uso y su clasificación por familias facilita una preparación más rápida y segura de las intervenciones. Además, se optimiza el espacio y se maximiza la eficiencia.
Este nuevo enfoque organizativo refuerza la bioseguridad ambiental, generando un impacto positivo en la sostenibilidad del sistema. Además, el modelo es fácilmente replicable en otras áreas asistenciales.

