Santa Eugenia se convirtió este 2025 en el epicentro del terror más divertido con un Halloween de miedo que hizo vibrar a grandes y pequeños. Gracias a la implicación de colegios, centros culturales, escuelas de baile, comercios y organizaciones, las aulas y las calles se llenaron de disfraces y bailes que transformaron el día y la noche del 31 de octubre en una celebración mágica y participativa, donde la creatividad y el espíritu comunitario fueron los verdaderos protagonistas.
El CEIP Ciudad de Valencia celebró una jornada terroríficamente divertida llena de telarañas y risas maléficas. En Educación Infantil, disfrutaron de talleres sensoriales, pócimas mágicas, cuenta cuentos, bolos, tiro del aro y desfiles de disfraces junto a las familias. En Primaria, los profes prepararon un sinfín de actividades como rompecabezas, cuentacuentos, bailes, juego de las sillas y mucho más.
El CEIP Blas de Otero también disfrutó de una jornada de Halloween muy divertida. Talleres, juegos, historias terroríficas y más. Los profes se implicaron a fondo con la decoración en pasillos, techos y puertas (la zona del comedor estuvo muy divertida) y las familias con los disfraces, por lo que este año los niños se lo pasaron de miedo.
Los alumnos y profesores del colegio Zazuar también tuvieron un día terrorífico. Disfraces, pancartas, pasajes del terror, bailes, juegos y muchas cosas más se vivieron durante el día de Halloween, gracias a la participación de todos. El cole se transformó por un día en un “cementerio” lleno de calabazas decoradas, fantasmas, arañas, casas encantadas, murciélagos, máscaras y más.
El viernes por la tarde, en la explanada de Morgana East and West, decoraron toda la zona colindante con tumbas, telarañas, calabazas… Y las bailarinas más avanzadas de la escuela, hicieron varias coreografías, contando una historia de brujas a través del baile y al terminar repartieron caramelos a todos los niños que acudieron disfrazados.
En el centro cultural juvenil El Aleph hicieron lo propio, con una gala de concurso de relatos de terror de centros juveniles que se hizo las delicias de los asistentes.

