La cultura que sí nos une

La política parece empeñada en dividirnos y las diferencias están ocupando casi todo el espacio del debate público, pero hay algo que sigue siendo capaz de acercarnos: la cultura. Llega el otoño y, con él, una nueva temporada de festivales, conciertos, teatro, exposiciones y actividades que nos invitan a salir, compartir y descubrir. Porque, mientras la política va por un carril, la cultura trasciende, derriba fronteras y nos recuerda que hay muchas más cosas que nos unen de las que nos separan.

El Festival de Otoño de la Comunidad de Madrid convierte las artes escénicas en un punto de encuentro, con propuestas internacionales que nos acercan otras miradas y formas de entender el mundo. También, el Espacio Abierto celebra en Madrid el séptimo arte con el festival MICE Madrid y un nuevo ciclo de proyecciones y talleres, que trae los días 24 y 25 de octubre proyecciones de cortos hechos por escolares y por profesionales en el marco de la Muestra Internacional de Cine Educativo. El teatro Fernán Gómez acogerá, a partir del 13 de noviembre, Leyendas nuevas de Zorrilla, un espectáculo que recupera el universo de este autor desde una perspectiva contemporánea, con humor, música en directo y un marcado gusto por lo fantástico. Son solo tres de las múltiples opciones que tenemos este otoño en nuestros espacios públicos.

Porque la cultura no vive solo en los grandes escenarios. También está en las calles de Vallecas. Por eso, este otoño, la invitación es a participar. A acercarnos a un teatro aunque no seamos espectadores habituales, a descubrir una exposición, asistir a un concierto, llevar a los niños a un taller o disfrutar de las propuestas culturales que tenemos cerca de casa. No hace falta compartir las mismas ideas ni pensar igual para emocionarse con una canción, reír con una obra o descubrir una historia. La cultura nos permite convivir con las diferencias sin convertirlas en muros y nos ofrece espacios de libertad, diálogo y encuentro que hoy resultan más necesarios que nunca.

Frente al ruido, más cultura; frente a la división, más espacios compartidos. La política es necesaria, pero no puede ocuparlo todo ni definir por sí sola quiénes somos como sociedad. También somos nuestras tradiciones, nuestra creatividad, nuestras historias y nuestra capacidad de disfrutar juntos. Madrid, y Vallecas en particular, vuelve a llenarse de propuestas este otoño y merece la pena aprovecharlas. Salgamos, participemos y hagamos nuestra la cultura, porque una sociedad no solo se construye discutiendo lo que la separa, sino celebrando aquello que la une.

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