Así fue el Carnaval de Santa Eugenia 2025

Un cielo encapotado, unas gotitas rocieras, una mañana grisácea. Amanecía el jueves 27 de febrero presagiando lo peor: un nuevo aguacero que desluciera nuestro tradicional Carnaval. Tampoco hubiera podido, ya que el año pasado la testarudez festiva de Santa Eugenia salvó la fiesta.

Este año, tras esa incertidumbre de las primeras horas del día, los rayos de sol iluminaron las ganas de fiesta, que continuaron su camino de manos de una organización, amalgama de asociaciones, ampas y negocios, que cada vez camina más segura en el desarrollo de aquello que iniciaron, en la memoria colectiva, don Carnal y doña Cuaresma.

El Carnaval de Santa Eugenia 2025 se ha llevado a cabo gracias al trabajo de la Asociación de vecinos La Colmena, el Mercado de Santa Eugenia, la Revista de Santa Eugenia, y las ampas de los colegios Zazuar, Nueva Castilla y Ciudad de Valencia, junto a las academias de baile Nobadanza, Pilar Rivas y Ditirambo, la escuela de Cache Música y, por supuesto, gracias al patrocinio de los comercios y negocios del barrio.

Un año más se contó con el apoyo del Ampa Santa Eugenia IES, La Cervecería Lomas, La Casita de Paula, La Escuela de Danza Morgan East and West, Tintorerías Benidorm, La Tortuga Lola, La Pastelería La Delicia, el Centro Médico Fuentespina, La Espiga, la Papelería Patricia, Materno Yoga, la Heladería Rollie, el restaurante Agora, y la Sidrería Asgaya, que además prestó la conexión eléctrica para los espectáculos y espacio de cambio para las bailarinas.

Este año, se han unido Mayte Salón de Belleza, Bar Cafetería Nicol, Doble A Pamplona, El Colmadito, Air Caravan, L7 diseño y comunicación y Clínica Dental Casero Díaz, que montó un puesto enmarcado por globos donde los niños jugaron, tiraron aros, pintaron casas y se llevaron un globo. Sin todos estos apoyos hubiera sido imposible organizar una fiesta como la que disfrutamos este Carnaval, así que el equipo organizador hace llegar, desde este espacio, su gran agradecimiento.

Así fue nuestro Carnaval

Días antes, ya calentaban motores las actividades del mercado Santa Eugenia con merienda saludables, y talleres de máscaras y pinta-caras que encantaron a los más pequeños. El plato fuerte llegó el 27 de febrero. Fecha decidida por la coincidencia, este año, del viernes tradicional del festejo con la Semana Blanca de los colegios.

Al ser el nuestro, un Carnaval esencialmente familiar en colaboración con colegios y escuelas de danza y música, era más factible hacerlo a la salida de las clases, cuestión que nos hermanó con el Carnaval de Puente de Vallecas.

A las 17 horas, en las inmediaciones del mercado de Santa Eugenia se fueron congregando familias del colegio Zazuar, a las que se fueron uniendo las de los colegios Ciudad de Valencia y Nueva Castilla. Y allí estuvieron nuestros mayores de la Residencia los Nogales, disfrutando del inicio de la fiesta, disfrazados de juegos tradicionales y un cartel que los identificaba: “Los mayores también jugamos”, a quienes la organización agradece el esfuerzo y la ilusión que pusieron en la elaboración de sus disfraces y promete una mayor integración en las próximas ediciones.

Estuvo también un ser de sombrero de copa verde por nombre, posiblemente, don Santos Eugenio, que ya el año pasado marcó el pregón y organizaba todos los detalles; y Alicia Vallejo de la revista de Santa Eugenia, marcó el inicio de la fiesta, remarcando la autogestión y presentando al pregonero: Luis Pérez, como apasionado del deporte y defensor del barrio, presidente del Club Deportivo Santa Eugenia, impulsor del compañerismo y el compromiso de las familias.

“¡Viva el carnaval y viva Santa Eugenia!” dijo el pregonero, pidió un aplauso para los mayores de la Residencia de los Nogales y así dio la bienvenida al Carnaval en Santa Eugenia 2025, agradeciendo a todos los que lo hicieron posible, y recordando las reivindicaciones del barrio: las conseguidas como el paso al Hospital Infanta Leonor, las clásicas como el rechazo a de la incineradora de Valdemingómez, y las actuales como la instalación de nuevas pasarelas en la A3.

Como representante del Club Deportivo Santa Eugenia dedicó unas palabras para el 50 aniversario de la organización, y dio paso a los tambores de la batucada SRK. Una tripulación de aguerridas piratas tronó al abordaje y encabezó el desfile, seguido por las ampas y los vecinos.

El río de participantes del desfile cerró con la charanga Old Glory. Pudimos ver a la niña del exorcista, entrada en años, entre terrorífica y divertida, y a un coche caza fantasma, con chavales que protegían de espectros anti festivaleros, payasos, vaqueros, minions, piratas, princesas y hasta superhéroes.

Ya en la plaza de Hacienda

Al llegar a la Plaza de la Hacienda, las bandas se despidieron con una resonancia tamborilera que dio paso a los bailes. Las academias se sucedieron en una cascada de pasos y danzas de varios géneros, entre ballet, flamenco y moderno. De las apuestas clásicas de Nobadanza de pequeñas y mayores, a la presencia moderna y adulta, máscaras mediante, de Ditirambo, pasando por la puesta en escena experimentada de Pilar Rivas.

En un puesto de merchandising, de recuerdos de la fiesta, había chapas, camisetas y bolsos con los motivos de nuestro carnaval, al lado de un pequeño parque temático de diversión presentado por Clínica Dental Casero Díaz, donde los más pequeños hicieron sus delicias con juegos, pinturas y globos.

Y así nos sorprendió la noche, la hora bruja y encadenamos con los conciertos de la escuela de música Cache, donde el pop rock de los noventa a través de su coro dio paso a los grupos y cantantes en un festival de buena música. Guitarras, bajos y baterías pusieron el broche final, junto a un público que coreaba los estribillos de los temas que sabían bien.

El Carnaval de Santa Eugenia 2025 fue colorido y colaborativo, y el reflejo de que se pueden hacer las cosas bien, y cada año mejores. Así que la organización tomó buena nota, y ya se prepara para el Carnaval de 2026.

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