Charlamos con: Amanda Sampedro

Amanda Sampedro ha levantado títulos, ha llevado el brazalete de capitana del Atlético de Madrid y de la Selección Española absoluta, y ha sido referente dentro y fuera del campo. Su nombre queda ligado a algunos de los mayores logros del Atlético de Madrid y a una generación que cambió la historia del fútbol femenino en España. Pero más allá de los trofeos y los reconocimientos, hay una trayectoria hecha de esfuerzo silencioso, de renuncias y de una pasión inquebrantable por el juego. Desde el día que vi a Amanda paseando por Santa Eugenia me propuse hacerle una entrevista, y el azar hizo que estuviéramos las dos en una charla sobre fútbol femenino y sin dudarlo me dio el contacto. Gracias a ese encuentro hoy tenemos aquí a Amanda hablando desde lo humano, repasando lo conseguido, lo aprendido y todo lo que el fútbol ha dejado en ella como persona.

 

Por Alicia Vallejo

Para quien no lo sepa, Santa Eugenia es tu barrio de toda la vida. ¿Qué significa para ti y qué te ha aportado como persona?

Para mí el barrio lo es todo. Me he criado aquí, mi familia es de Santa Eugenia y aquí he dado mis primeros pasos y mis primeras patadas al balón. El barrio son mis amigos, mi infancia y mis recuerdos. Es una parte muy importante de quién soy.

¿Qué recuerdos de tu infancia en el barrio siguen muy presentes hoy?

Recuerdo pasar horas y horas en la calle jugando al fútbol con mis amigos. También tengo muy presente el campo de fútbol del Club Mar Abierto, que fue donde empecé y donde di mis primeros pasos en este deporte.

¿Tienes algún rincón favorito en el barrio?

Sin duda, mi rincón favorito son las pistas que hay debajo de la casa de mis padres, en la avenida de Santa Eugenia. Es un lugar muy especial para mí. ¿Cómo fueron tus primeros pasos en el fútbol y qué dificultades encontraste al empezar?

Mis primeros pasos fueron en el Club Mar Abierto y, la verdad, no encontré grandes dificultades. He tenido mucha suerte: siempre he querido ser una más y así fue. Nunca tuve problemas y siempre me sentí muy a gusto, cuidada, valorada y respetada. Chapó para los chicos, los padres y todas las personas que me rodeaban.

Has estado muy ligada al Atlético de Madrid durante gran parte de tu carrera. ¿Qué significa el club para ti?

Empecé muy joven en el Atlé­tico de Madrid. En esa etapa tuve que compaginar mi ú­ltimo año jugando con chicos con el Atleti, y el club respetó esa situación. En aquel mo­men­to las chicas aún no estaban federadas, así que entrenaba con chicas y jugaba con chicos. El Atlético de Madrid es parte de mí, de mi corazón. Para mí lo es todo.

¿Qué valores crees que representa el Atleti y cómo los llevabas al vestuario?

Creo que las personas del Atlético de Madrid son generosas y empáticas, que luchan por su familia y sus amigos. Son luchadoras, pero también sufridoras. En el día a día, ser del Atleti me representa en la sencillez y en las ganas de ser mejor cada día.

Más allá de los títulos, ¿qué experiencia te ha marcado más como persona?

Sin duda, lo que más me ha marcado fue todo lo que vivimos con Virginia Torrecilla: su enfermedad y todo el proceso que atravesó. Lo más bonito fue que logró superarlo. También me marcó mucho mi salida del Atlético de Madrid. Fue una de las peores experiencias que he vivido, dejando a un lado, por supuesto, las pérdidas personales. Aquello supuso un antes y un después en mi vida.

Has vivido de primera mano la evolución del fútbol femenino en España. ¿Qué cambios destacarías? ¿Qué retos crees que aún quedan por afrontar?

La evolución del fútbol fe­me­nino ha sido muy positiva. Aun así, creo que podemos seguir avanzando si las instituciones importantes apuestan de verdad por hacerlo crecer, po­tenciándonos como liga y co­mo país. Eso nos hará más fuertes. El gran cambio ha sido comprobar el enorme talento que hay. Se ve claramente en las categorías inferiores y ahora, por fin, contamos con una ge­neración en la selección absoluta que está logrando cosas impresionantes. Eso es lo que nos está dando los éxitos. Si a eso le sumamos una liga más fuerte y competitiva, podríamos estar entre las mejores del mundo, aunque siendo sincera, ahora mismo todavía no estamos en esa situación.

Tras tu etapa como futbolista, ¿en qué momento vital te encuentras ahora? ¿Sigues vinculada al fútbol?

Ahora me estoy formando como coordinadora del filial del Atlético de Madrid y ten­go el reto de seguir ha­ciendo crecer la cantera junto a Ma­ría Vargas. Ade­más, me estoy sacando el cur­so de entrenadora, aprendiendo de los y las mejores, y ojalá algún día pueda llegar a serlo. También estoy comentando partidos de la liga masculina en Radio Marca y la Premier femenina en Movistar. Todo lo relacionado con el fútbol me apasiona.

¿Qué le dirías a una niña que sueña con dedicarse al fútbol profesional?

Que vaya a por su sueño, que es posible conseguirlo. Que sea fuerte, humilde, trabajadora y que no se rinda. Si en su día a día sueña, piensa y trabaja para lograrlo, lo conseguirá.

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